KABUL.- Al menos 19 civiles murieron y otros cinco resultaron heridos al estallar ayer una bomba en la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán, elevando a más de 80 los fallecidos violentamente en 24 horas. La bomba, de fabricación casera, fue colocada en una ruta provincial y estalló al pasar una furgoneta cargada de mujeres y niños. Por su parte, el presidente afgano, Hamid Karzai (foto), acusó formalmente al grupo sunnita paquistaní Lashkar-e-Jhangvi de haber instigado el atentado suicida contra la comunidad chiíta del martes, y pidió medidas al Gobierno de Pakistán para que "se haga justicia", durante una visita a las víctimas que siguen hospitalizadas. Entre los 55 muertos por el ataque en Kabul, figura un ciudadano norteamericano, quien estaba en el lugar por motivos particulares. La sucesión y violencia de los ataques obligaron a Karzai a cancelar su gira por Europa, donde participó de una conferencia mundial sobre el futuro de Afganistán. (AFP-DPA-Télam)
Reclaman acciones de Pakistán